RESEÑA: Las aventuras de Alicia bajo tierra en The Vaults

Published on 5 May 2017

The Vaults es un espacio de actuaciones único, situado en túneles ferroviarios en desuso bajo la estación de Waterloo. Con casi 30.000 pies cuadrados de espacio, el alcance y la escala de las producciones que puede albergar es inmenso. Les Enfant Terribles presentan su adaptación reelaborada de Alicia en el País de las Maravillas, una aventura inmersiva llena de sorpresas y esplendor. El guion de la producción de este año de Alice's Adventures Underground es 60 páginas más largo que el espectáculo nominado al Olivier de 2015, ofreciendo al público aún más experiencia.

El viaje hacia el País de las Maravillas comienza justo en la taquilla. La zona de recepción utiliza las ilustraciones originales de Tenniel como referencia y ayuda a aumentar la expectación. El bar está abastecido con una serie de cócteles, todos inspirados en la historia y cada uno con un pequeño toque mágico. Esto realmente no se parece a ninguna otra experiencia teatral. 

Y eso es lo que es: una experiencia. Cuando vas al teatro, eres un observador, observando cómo se desarrolla la acción en el escenario. Aquí, el reparto y el equipo creativo han encontrado la manera de hacer que un texto de 152 años parezca fresco y atractivo.  Y no hay opción de quedarse quieto y mirar. Como público, estáis muy implicados en la historia y sois parte integral de su éxito. 
La participación del público suele ser una señal de alarma para muchos, algo limitado al pantomima anual o a la atracción turística, pero aquí no hay ninguna experiencia aterradora tipo mazmorra, ni te pones nunca en una posición incómoda. El reparto es maravilloso asegurándose de que todos estén comprometidos y disfruten de la experiencia sin que nunca parezca amenazante. 

Tras hablar con Samuel Wyer, el diseñador del espectáculo, queda claro que esta producción ha sido un trabajo hecho con amor para todos los implicados. La libertad creativa permitida por el texto de Lewis Carroll ha permitido al equipo creativo trabajar en un estilo nuevo y liberador. El propio recinto ayuda con la atmósfera y el entorno, pero los diseños de Wyer son algo que encantaría al propio Carroll. 

Los 90 minutos que pasas en el País de las Maravillas pasan volando y anhelas que el viaje continúe. Cada espacio es uno en el que desearías poder pasar más tiempo (¡siempre dejando al público con ganas de más!) y con tanto que ver, añade maravilla y misterio a la experiencia. Con historias superpuestas y una narrativa entrelazada, también deja al público con ganas de volver una y otra vez para experimentar todas las permutaciones.

Con cada público y cada entrada al país de las maravillas siendo diferentes, ninguna historia es igual, asegurando que esta producción se mantenga fresca, divertida y fabulosa.

Harrison Fuller

By Harrison Fuller

Encargado de teatro, escritor, creador.