RESEÑA: El Rey León "debe verse"
Published on 29 September 2017
Ganador de múltiples premios. Me encanta en todo el mundo. En el Lyceum Theatre de Londres durante 18 años. Este es el embalaje en el que se presenta el musical de El Rey León, pero es mucho más que eso. La mayoría de la gente en Londres ha visto este musical al menos una vez, muchos vuelven a por más, y después de haberlo experimentado yo mismo por primera vez; Por fin entiendo por qué. Siento que formo parte de algo.
Hans Zimmer es una leyenda en lo que respecta a las bandas sonoras y El Rey León es una de las razones. Orquesta en directo, cajas tomadas por baterías, la música te rodea y te llena. Te pones la piel de gallina antes de que empiece una escena, murmurando la letra de las canciones famosas que todos amamos y siendo levantado de tu asiento por las increíbles sinfonías que llenan el teatro. Supongo que eso es de esperar cuando escuchas música en directo de Elton John.
Lo que resulta más impresionante que la música, si es que eso es posible, son los visuales. Por muy bonitos que sean los vestuarios, brillantes y creativos, es el escenario lo que se roba el protagonismo. Las máscaras y marionetas, los mecanismos y la iluminación del escenario. Todos estos componentes crean la magia que ves ante tus ojos. Cada detalle es impecable, el peinado y el maquillaje tienen que hacer gran parte del trabajo de transición de la pantalla al escenario. Antes no puedes imaginar cómo van a dar el salto ni cómo se desarrollará. Pero una vez que empieza, lo olvidas por completo, te pierdes en los colores, la coreografía y la emoción (hasta que Zazú rompe la cuarta pared).
Toda la creatividad y el enorme trabajo duro que crean el escenario y el ambiente, que a menudo pueden darse por sentados, estarían vacíos sin un reparto brillante. Hombres, mujeres y niños, actores, cantantes y bailarines por igual, toman el relevo, animando marionetas, dando vida a la música con sus voces y conmoviendo a miles de personas cada noche. El color y la complejidad de la primera escena me conmovieron hasta las lágrimas, pero fue la emotiva estampida escena la que me hizo intentar ahogar mis sollozos. La combinación de la música y la actuación de un niño me conmovió más profundamente de lo que jamás habría imaginado.
No hace falta decir que toda persona necesita experimentar El Rey León en directo en el escenario al menos una vez en su vida, pero si tengo que repetirlo una y otra vez, lo haré. Realmente es una de esas cosas que superan todo bombo y que hay que verlas.
By Jade Ali
El amor por el teatro surgió de mi amor por la literatura y la música, pero el West End a mi puerta me abrió una nueva apreciación y pasión por todo lo relacionado con el teatro

